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29 de Enero de 2009
Inauguración del «Año dedicado a la Juventud en Rusia».
El 29 de enero en el Centro Cultural "Nicolás Salmerón» en Madrid se inauguró «El Año dedicado a la Juventud en Rusia», el evento fue organizado por el Centro Ruso Cultural y Científico.
A la ceremonia asistieron el Ministro-Consejero de la Embajada de la Federación Rusa A.V. Surikov, El Concejal De Juventud de Madrid, Miguel Ángel Valdepeñas, la directora del Centro Cultural Anna Toboada.

En sus palabras de bienvenida, la representante de Rossotrudnichestvo I.Yavchunovskaya anunció que el concierto está dedicado a la apertura del Año de la Juventud, así como los programas y actividades llevadas a cabo durante el Año 2009 estarán dedicadas al tema en cuestión. En el discurso se subrayó que el Gobierno ruso ha introducido cambios en la legislación, se está realizando la aplicación de los programas sociales que mejoren la vida de los determinados grupos en la sociedad. Se abren nuevas oportunidades para los jóvenes con talento; teatros y museos, en primer lugar, dan a los jóvenes las oportunidades para su auto-realización. .

Por lo tanto, a la inauguración del Año dedicado a la Juventud en Rusia fue invitado un joven y virtuoso pianista Alexandr Sinchuk, el estudiante de tercer año del Conservatorio de Moscú, el ganador del premio Rahmaninov en 2008. Desde los 16 años da conciertos como solista en Moscú, Rusia, Israel, Belgrado, Sofía, Antalya. Es el becario de la Fundación Benéfica «El arte musical ruso» (2003, 2005), del programa del Presidente «Jóvenes talentos» (2002, 2004), de la Fundación Internacional de Vladimir Spivakov (2006).
Es su primera actuación en España. Después de visitar este país está previsto su viaje a Estados Unidos para dar el ciclo de conciertos en «Carnegie Hall».
Como dijo la presentadora de «La Radio de Rusia»: « Alexander Sinchuk es un nuevo fenómeno sorprendente en el mundo actual de la música. Él es capaz de entrar en una conversación con el oyente. En su desafiante y poderoso “pianismo” yo destacaría una especial y sofisticada combinación de sonidos, un brillo vivo, un agudo y característico pulso métrico y el virtuosismo caracterizado por su elegancia, que puede ser convertido en juego de perlas, pero que puede ser impulsivo y ambicioso».
El público aplaudió de pie durante mucho tiempo sin querer dejar que el músico se fuera del escenario. A petición de los presentes se interpretaron algunas obras dos veces. Después del concierto la gente se acercaba para expresar su admiración y agradecimiento por el concierto.
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